Navidad - Ricard de la Casa - Publicado: dic 25, 2007 en Puesto en .

Hoy es un día como otro cualquiera. Y lo es.

Sin embargo hoy se mueve mucha energía positiva por el mundo. Y lejos de los desaforados y poco creíbles deseos de felicidad con el que una mayoría nos relacionamos estos días, esta bien que así sea, que periódicamente nos recordemos los unos a los otros que, por encima de otros aspectos, somos humanos y nuestra capacidad de sentir, de emocionarnos, de sufrir y de gozar sigue intacta. Lastima que algunos se hayan apropiado (en nuestra región espacial) de estas fechas para sus propios temas religiosos, que otros sólo lo utilicen de manera mercantilista. Aún así subsiste ese ánimo de buenos deseos (los que sean que cada uno prefiera) y eso es bueno.

Así pues me permito sumarme a esa vorágine de energía que se mueve estos días y participar plenamente de la fiesta humana para aportar mi granito de energía para que todo vaya un poco mejor que hasta ahora. Comentarios

El planeta y las Fotos - Ricard de la Casa - Publicado: ago 21, 2007 en Puesto en .

La eclosión de movimientos en pro de la salud del planeta, en definitiva de nuestra propia salud (aunque parezca un poco mezquino mencionarlo), parecen reforzarse en una especie de realimentación en todos los medios.

La sensación es que la imagen esta tomando más y más protagonismo en todas estas campañas. Hoy mismo en Inglaterra, la gente protestaba por la intención del gobierno de ese país, de ampliar el aeropuerto. Los ecologistas portaban una pancarta con un lema que era toda una declaración en contra de ese belicismo imperante: "Vamos armados... sólo con los criterios de la ciencia".

La foto me llamó la atención. Hasta ahora se había dado muy poca importancia a este tipo de fotos, como si reflejarlo de cualquier manera ya fuera suficiente. Me alegra ver que las cosas están cambiando. La imagen sin ser espectacular, gentes portando retratos de otras gentes, era una bella imagen.

Estos días era noticia como la nueva pista de Barajas pasa por un lugar donde varias especies aladas, entra ellas los buitres, intentan no ya vivir, sino sobrevivir. Aquí aún nos queda un largo trecho en ese camino de sensibilización. Otras noticias han ocupado también espacio en los diarios, más por el morbo que representan que por el verdadero aviso que nos señalan: algunas especies atacan al ganado ya que no tienen carroña de la que alimentarse. Los signos están allí para quien los quiera ver, para aquellos que se sienten lo suficientemente alarmados o sensibilizados por un asunto en el que nos va nuestra propia supervivencia.

Ayer era noticia Spencer Tunick, un fotógrafo que ha alcanzado notoriedad realizando imágenes con seres humanos desnudos. Personalmente nunca me han gustado esas fotos, al menos hasta hoy. No les encuentro ninguna belleza especial, sólo por el hecho de contar con mucha gente desnuda en algún paisaje no es suficiente, al menos para mi.

Como cualquier otra foto, sea de lo que sea, tiene que tener esa chispa que la hace única frente a los millones de fotos que ya se han tomado, y las millones de imágenes que se toman cada día. Que hace que tu mirada no se despegue de ella, y que una vez levanta el vuelo, se sienta atraida a volver de nuevo a gozar de los pequeños secretos que destila.

Todo cambio cuando vi una en particular de la serie tomada en el glaciar Aletsch, en Suiza, el más largo de Europa, para una campaña de Greenpeace sobre el deshielo, en definitiva de nuevo sobre nuestro planeta herido. Me gustó. Mucho. La primera de todas las fotografías de esa serie con la que me complacía. Y no era por la gente desnuda, ni por glaciar, ni siquiera por la campaña sobre la que pretende sensibilizar, nuestro planeta enfermo (aunque decirlo así sea también una manipulación mezquina), era por la foto en si misma, de una composición bellísima, humilde y a la vez soberbia. Busque y encontré varias más de la serie, apenas alguna dejaba entrever aquella magnificencia, del resto mejor ni hablar.

Las dejo aquí para mi propio placer, pero también para aportar esa pequeña semilla que entre todos podemos conseguir que alcance su plenitud. Comentarios

La monarquía y El Jueves - Ricard de la Casa - Publicado: jul 24, 2007 en Puesto en .

Esta semana andamos todos alborotados con este tema. Se ha debatido hasta la saciedad y como decía un tertuliano en la Cadena Ser, es una bicoca para los republicanos.

Es realmente encantador tener a gente tan poco sagaz en el mundo judicial, capaz de cometer errores de tal calibre. Aunque sólo fuera por esto, creo que ambos deberían replantearse seriamente sus carreras. Mucho se ha dicho, y yo me limitaré a no extenderme en algunos aspectos que no creo que necesiten más argumentos. Así pues creo que no vale la pena hablar del buen o mal gusto de la viñeta, ni de texto del bocadillo. Ni tampoco de si los jueces y fiscales Conde Pumpido y Del Olmo tienen razón en secuestrar la revista. Me limitaré a dar mi personal opinión, que no deja de ser eso, una simple opinión: A mi no me parece tan ofensiva la viñeta. Son personajes públicos. Y respecto al secuestro, un craso error. Que tomen las medidas que quieran, denuncia, encausa, pero es una solemne inutilidad secuestrar la revista, gracias a eso, he visto esa portada reproducida en docenas de sitios, gracias a eso esa viñeta ha dado la vuelta almundo ya varias veces, gracias a eso esa viñeta a alcanzado la eternidad... obvian comentarios.

Sin embargo, este asunto trae a colación unos temas muy interesantes.

El primero de ellos es que, en realidad, Felipe de Borbón es tan sólo el hijo de un rey. No es el rey, ni es el presidente del gobierno. Así que el asunto de salvaguarda de esa figura, la del heredero, queda realmente fuera de lugar, realmente lejos de aquellos sobre los que es normal que así sea, los que ejercen la dirección del estado. Si, cierto, la constitución reserva un lugar preferente a esa figura, pero entiendo que no es ni de lejos nadie que merezca que se hayan tomado esas medidas tan drásticas.

El segundo es todavía mucho más interesante de comentar. La monarquía es un sistema obsoleto y antidemocrático. Obsoleto porque parte de una premisa terrible. Aquellos que hoy día ejercen de reyes, son descendientes, en su mayoría, de gente que se impuso a otros ciudadanos, generalmente por la fuerza para mandar sobre el resto de seres humanos. Ellos han sido los que han conseguido, por ley, que si alguien se mofa de ellos, se les pueda perseguir. Todos aquellos que empezaron sus dinastías lo hicieron basándose en la fuerza, o lo heredaron de gente que así lo consiguió. Antidemocrático porque priva al resto de ciudadanos de alcanzar la jefatura del estado. En si, la monarquía representa la peor cara de la humanidad. Si todo esto es suficiente, dejar que alguien por nacimiento asuma unos deberes estatales, sin tener en cuenta su capacidad, su inteligencia, su sensibilidad y sobre todo el acuerdo del resto de ciudadanos me parece absolutamente demencial. Ejemplos tenemos suficientes en la historia que ponen los pelos de punta.

El asunto se parece un poco al tema religión y laicidad. La publicidad bien dirigida, el morbo y gente interesada han hecho que el pueblo piense que la Monarquía sea al menos algo deseable. Y no es así. Ni siquiera porque haya que agradecer algo al actual rey del estado español.

Sería deseable que en España hubiera un movimiento popular en pro de abolir la monarquía, abolir los títulos nobiliarios que se pasan de padres a hijos (conseguidos en general por servicio al rey) y dejar que aquellas personas que tengan la capacidad, la inteligencia y la sensibilidad necesarias, tras una consulta al pueblo asuman la tarea de representar al país.

La revista El Jueves pone de manifiesto precisamente esto. Tenemos una familia real que realmente no es necesaria. Ni siquiera me sirve que me digan que no gobierna y su papel es meramente representativo. Ni por esas.

A los jueces y fiscales Conde Pumpido y Del Olmo hay que agradecerles que hayan puesto este tema en el candelero. Es tiempo de pensar en todo ello, con tranquilidad. Creo que es tiempo de que los españoles se planteen cambiar de Monarquía a República. Comentarios