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Ficción

Dune de Frank Herbert - Ricard de la Casa - Publicado: dic 17, 2010 en Puesto en .

DUNE de Frank Herbert

un actual gran fresco galáctico de hace medio siglo

 

por Ricard de la Casa



Dune es una de las grandes novelas de ciencia ficción de todos los tiempos, uno de los clásicos inencontrable ya en librerías tras varios lustros de olvido editorial, y que La Factoría de Ideas ha recuperado para deleite de los lectores de hoy en día. Fue publicada inicialmente en España por Ediciones Acervo en 1975 y posteriormente por las editoriales Ultramar y Plaza & Janés. Domingo Santos fue su traductor, siendo revisada por el autor español para las siguientes ediciones tanto para Ultramar como para Plaza & Janés (que compartieron las mismas planchas). La Factoría de Ideas ha corregido, revisado y actualizado la traducción para esta edición de 2010.

DuneDune está ambientada en un imperio galáctico de carácter feudal, donde las máquinas pensantes han sido eliminadas debido al peligro que supusieron para la humanidad (en la novela se hace referencia a esa época como Yihad Butleriana), muy al estilo de los Berserker de Fred Saberhagen o, ya más próximo en el tiempo, de los Cylons de Battlestar Galáctica. En la novela se nos cuenta como la Casa de Atreides con el Duque Leto al frente, ha sido designada por el emperador para que gobierne Arrakis, el planeta más importante del imperio por ser el único que posee la especia melange, veneno que alarga la vida y confiere a los que lo toman capacidades cognitivas especiales. La Casa de Harkonnen, enemigos irreconciliables durante generaciones de los Atreides y anteriores gobernantes de Arrakis están detrás de esta decisión como forma de destruir al Duque y su familia. La estrategia del emperador y los Harkonnen no tiene en cuenta los planes que otras fuerzas del imperio -las Bene Gesserit- tienen destinado para el hijo del Duque, Paul Atreides, inmersas en superar sus propios límites humanos a través de la manipulación genética. Las condiciones extremas del planeta Arrakis, la especia y el pueblo que lo habita, los Fremen, serán los detonantes finales del nacimiento de algo inesperado. Existe en esta edición de La Factoría, como la había en las anteriores ediciones, una abundante información en los apéndices finales del libro, aunque yo recomiendo encarecidamente que no los lea hasta que haya finalizado una primera lectura de la novela para poder de disfrutarla sin ningún tipo de interferencias. Tiempo habrá para releerla a la luz de toda esa información.

Dune es «LA NOVELA» de Frank Herbert. Su éxito devoró al autor de tal manera que su nombre ha quedado ligado para siempre a Dune a pesar de tener una buena producción literaria que vale la pena descubrir. Tanto en Dune como en sus otras novelas destaca sobre todo el tratamiento y profundidad psicológico de los personajes y en ellas incide de manera especial en los aspectos socio-políticos. La novela pertenece a esa tríada de décadas prodigiosas (1940-1970) donde se asentó el género y en la que se escribieron la mayor parte de sus obras más emblemáticas. Sí, luego se han escrito excelentes novelas, pero la producción de aquellos años en su conjunto sigue siendo aún hoy en día insuperable. El mejor dato que se puede ofrecer es que en Ciencia ficción Las 100 mejores novelas de David Pringle1, 65 corresponden al periodo entre 1940-1970, y en la Guía de Lectura de Miquel Barceló2, de los 108 títulos reseñados, 62 corresponden al mismo periodo. Eso lo dice todo. Dune también está siempre en cualquier lista de las mejores 10 novelas de ciencia ficción que jamás se hayan escrito y en alguna la encabeza.

La novela que conocemos es la fusión, muy acertada, de dos novelas que Frank Herbert publicó de forma consecutiva y por capítulos en los Estados Unidos por Astounding entre 1963 y 1965 (la revista americana, que más tarde tomó el nombre de Analog): El mundo de Dune y El profeta de Dune. El éxito rotundo e inmediato le hizo escribir hasta 5 novelas más ambientadas en ese universo. Dune ganó el premio Hugo del año siguiente (durante la convención mundial de 1966), tiene en su haber, además, la conquista del primer Premio Nébula (se instauró en 1965) y también ganó en 1974 el premio a la mejor novela extranjera publicada en Japón. Tras la muerte del autor, su hijo Brian, con la ayuda de otro escritor, Kevin Anderson, han explotado hasta la extenuación la saga con precuelas que explican hasta el más mínimo detalle la conformación del universo de Dune. La calidad de las secuelas y precuelas es dispar y si las últimas que escribió Frank Herbert no aportan ya nada, las precuelas han sido completamente innecesarias justificándose, tan sólo, por el interés de explotar económicamente una marca ya consolidada.

Frank HerbertDune es una hermosa novela que contiene en su interior muchas historias. Historias de poder, de ambición, egoísmo... historias que retratan las grandezas y las miserias humanas. La novela de Herbert nos presenta también, de forma matizada y ciertamente más real, el clásico binomio de la bondad contra la maldad, la naturaleza contra la tecnología, la generosidad contra el egoísmo. También es una historia de superación, del paso del niño al ser adulto, con un fuerte aderezo de religión, mesianismo, filosofía, ecología y medioambiente... y todo ello envuelto en un estupendo paquete que, sobre todo, nos propone un gran fresco galáctico en el mejor estilo Jack Vance, un imperio en apariencia estancando, en donde algunas clases y castas sociales se han enquistado de tal manera que da la sensación que todos son pilares esenciales para el sostenimiento del mismo. Un planeta de condiciones medioambientales terribles descrito con minuciosidad y una sociedad que lo habita moldeada en esas dificultades. Herbert huye de convencionalismos, e intenta zafarse de las habituales etiquetas de los blancos absolutos y los puros negros sin grises intermedios; por suerte para la realidad interna de la novela también hay personajes oscuros que tienen destellos de honradez en algún momento y personajes a priori sin tacha que se comportan con envidia, celos o cualquier vileza humana. Todo ello enriquece la novela y moldea unos personajes cuyas emociones son vapuleadas una y otra vez por los acontecimientos. Si hay algo de lo que podría acusarse a Herbert en la novela es de servirse, por suerte sólo de forma muy esporádica, de estereotipos excesivamente marcados.

Tras cincuenta años desde que Frank Herbert empezó a documentarse y a escribir borradores, 45 desde que se publicó por vez primera en Estados Unidos, la novela no ha perdido un ápice de frescura. Da la sensación que permanece inalterable al paso del tiempo y no acusa, como muchas, ese desgaste que las hace ilegibles tras décadas acumulando polvo en nuestras estanterías. Evidentemente nuestro planeta ya no es el que era en la década de los 60 del siglo pasado, la sociedad humana ha cambiado mucho en algunos aspectos, a pesar de que, por desgracia, en otros seguimos estancados en los mismos lugares y con los mismos problemas. Yo diría sin temor a equivocarme que Dune es ahora más actual y más vigente en sus planteamientos que nunca. La situación geopolítica mundial ha colocado en el primer plano de la actualidad los principales puntos que el autor tomó prestados de nuestra realidad y digámoslo, con una visión que le acerca a la presciencia que incluye en su novela: Medio-Oriente y sus desiertos, pueblos humillados e invadidos, petróleo, un imperio y la guerra de guerrillas. Creo, y es tan sólo una opinión personal, que al igual que Isaac Asimov se inspiró en la caída del Imperio Romano para su serie de la Fundación, hechos más recientes de nuestra historia, por ejemplo el imperio otomano de finales del XIX y principios del XX o el mismo Imperio británico de esas mismas fechas, le sirven en bandeja a Frank Herbert para inspirarse. Sin duda el gran acierto del escritor fue plantear como último reducto las capacidades humanas de superación en todos los ámbitos y huir, como alma perseguida por el diablo, de las tecnologías que, aun estando presentes -en la novela hay naves espaciales, mecanismos antigravitatorios, armas atómicas y toda suerte de cachivaches-, son sólo las pinceladas gruesas del cuadro. Eso ha facilitado enormemente su vigencia y va a permitir que siga seduciendo a muchos lectores en el futuro.

Herbert puso especial cuidado en el lenguaje utilizado, escogiendo nombres y palabras de forma que ayudaran a definir los personajes y las acciones. Algunos tienen raíces conocidas, así Atreides procede del griego, Harkonnen del finlandés y muchas palabras del lenguaje del desierto están basadas en el árabe, aunque tampoco hay que tomar todo esto al pie de la letra, ya que el autor se toma sus propias licencias en la utilización de las mismas. Exponer aquí la lista se sale de esta reseña pero en este enlace podrán encontrar, aquellos interesados, un listado muy completo tanto en inglés como en francés. Profundizar tanto en estos detalles como en los apéndices que antes comentaba, puede dar, en segundas lecturas, la oportunidad de descubrir nuevos detalles que antes pasaron desapercibidos. Y no, no es una novela en la que sea fácil perderse como afirma David Pringle (Minotauro. Ciencia Ficción Las 100 mejores novelas). Es una novela densa, en algún momento compleja, con muchos personajes secundarios, pero nunca complicada, todo lo contrario, es tan lineal que permite seguir su trama con mucha facilidad. Tampoco estoy de acuerdo en que sea "difícil de creer"; Dune es una novela muy coherente y exhaustiva en la mayoría de sus aspectos, con su propia realidad interna en la que te sumerges y la aceptas como lo que es: una ficción. La religión está tratada desde un punto muy equidistante, chirriaba mucho más, por poner un ejemplo, algunos pasajes de Robert A. Heinlein en Forastero en tierra extraña. La leve ironía que destila hablar de una Biblia Católica Naranja ofrece ya un contrapunto muy sano.

DUNE la películaUna novela tan popular ha tenido en su adaptación a la gran pantalla una historia tortuosa. En la década de los 70 Alejandro Jodorowsky estuvo trabajando en el proyecto durante más de 5 años. Grandes nombres se barajaron: Orson Welles, Salvador Dalí, Pink Floyd y dos grandes ilustradores: Chris Foss y H.R. Giger. Tras acumular retrasos y más retrasos, el proyecto fue abandonado y no fue hasta 1984 cuando Dino de Laurentis y su hija se empeñaron en sacarlo adelante, esta vez con David Linch al frente de la dirección. El excesivo control del productor hizo que Linch llegara a comentar que en realidad esa película no era suya sino de de Laurentis. Lo mejor a mi entender de la película son las aportaciones visuales de Chris Foss, lo peor fue la necesidad de acortar el metraje (el primer montaje duraba más de 3 horas), dificultando en demasía la compresión del film. Ya en su estreno hubo división de opiniones, dando el gran público la espalda a una película que sólo entendían aquellos que habían leído el libro.

La serie de TV DUNEEn el año 2000, 16 años después de la primera adaptación, varias compañías se unieron para producir una serie para televisión que permitiera en sus 3 horas y 40 minutos condensar la obra de Herbert. John Harrison fue el encargado de adaptar Dune escribiendo el guión y dirigiendo la miniserie. Como en la película de Lynch, las licencias que se tomó el guionista y director desencantaron a una mayoría y la serie pasó sin pena ni gloria por nuestras casas. Desde hace unos 3 años se habla reiteradamente de un proyecto para sacar adelante una nueva película basada en el libro. El director escogido, Peter Berg, tras un tiempo de indecisión, renunció aduciendo que estaba muy ocupado, siendo sustituido por Pierre Morel. Hace apenas unas semanas se ha dado a conocer que este director francés abandonaba también el proyecto. Da la sensación que Dune es una novela indigesta para muchos guionistas o directores y habrá que seguir esperando.

Dune ha dejado una huella en las generaciones que la han leído. Quizá la más famosa de esas evocaciones la protagoniza Georges Lucas en su saga cinematográfica de La Guerra de las Galaxias. Entre las más destacadas se puede mencionar que Taatoine y Arrakis son ambos planetas desiertos, aparecen los restos de un gusano, Jabba, los Navegantes de la cofradía, así como a Leto II (en la secuela Dios Emperador de Dune), comparten muchas similitudes y la princesa Leia y la hermana de Paul comparten casi el mismo nombre Leia / Alia (en inglés se pronuncia A-leia). Tampoco esta reseña es el lugar adecuado para hacer una exhaustiva lista de los paralelismos entre Dune y Star Wars, pero en este enlace, si siente curiosidad, podrá encontrar información al respecto.

La novela se maneja bien en nuestras manos a pesar de sus 544 páginas y sus 700 gramos (lo mismo que pesa un iPad). La excelente portada del libro obra de Opalworks, la textura del papel, la legible aunque apretada letra -y los pequeños márgenes- para incluir el máximo de texto en el mínimo de páginas posibles y la excelente encuadernación son ejemplos del cariño y el cuidado que La Factoría de Ideas está otorgando a sus novedades. La editorial esta rescatando, en una labor encomiable, una buena cantidad de clásicos que deben estar en las estarías de cualquier aficionado a la ciencia ficción.

En resumen una gran ocasión para disfrutar de una de las mejores novelas que ha aportado la ciencia ficción a la literatura universal.


© 2010 Ricard de la Casa para BEM on Line

1.- Ciencia ficción Las 100 Mejores novelas. Una selección en lengua inglesa 1949-1984 de David Pringle (Minotauro 1990)

2.- Ciencia Ficción Guía de Lectura de Miquel Barceló. (NOVA Ciencia Ficción nº28 Ediciones B 1990)

 


La Factoría de IdeasTitulo original: Dune (1965)
Autor: Frank Herbert
Traducción: Domingo Santos
Ilustración de cubierta: Opalworks
Fecha de publicación: Septiembre de 2010
Formato: 23 x 15 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 544
PVP: 24,95 €.
ISBN: 978-84-9800-611-7
Colección: SOLARIS FICCION Nº: 142
Edita: La Factoría de Ideas


Contraportada

Dune relata la historia del planeta desértico Arrakis, única fuente de melange, la especia necesaria para el viaje interestelar y que además garantiza longevidad y poderes psíquicos. La administración de Arrakis es transferida por el emperador de la noble Casa de Harkonnen a la Casa Atreides. Los primeros no quieren abandonar sus privilegios, y a través de traiciones y sabotajes, destierran al joven duque Paul Atreides al duro entorno del planeta para que muera. Pero Paul podría resultar ser mucho más que un duque al que han usurpado su puesto... Su lucha se encuentra en el epicentro de un nexo de poderosas personas e importantes sucesos, y las repercusiones se dejarán sentir a través del Imperio.



Vaig publicar aquesta ressenya en català en el diari MÉS Andorra (versió reduïda per obvis problemes d'espai). Podeu llegir-la, si esteu interessats prement a: Descargar el PDF Hacer un comentario

El principio del fin de Susana Vallejo - Ricard de la Casa - Publicado: nov 26, 2010 en Puesto en .

EL PRINCIPIO DEL FIN

de Susana Vallejo

por Ricard de la Casa

 


Portada de El principio del fin de Susana VallejoEl gran Tour de force de Susana Vallejo llega a uno de sus puntos culminantes y salvo sorpresas, ya se puede decir que estamos ante una de las más interesantes series que la fantasía española ha dado en estos últimos tiempos. Por su originalidad pero también por su frescura. Por el manejo de un gran abanico de personajes, como por su capacidad de reflejar el caos en el que vivimos. Por su adaptación a cada uno de los momentos, de cada una de las novelas, como su capacidad para sumergirnos en cada una de las realidades que rodean la acción.

Susana Vallejo en El principio del fin sigue siendo fiel a su estilo y desde el primer momento sabe captar nuestro interés. Los nuevos personajes se adaptan como anillo al dedo a su tiempo. No en vano es el tiempo de la autora, el más cercano a ella y por tanto el más real. El cambio de personajes, de siglo, proporciona pingües beneficios a la capacidad de trasladar y de captar el interés del lector. La novela se estructura en dos partes completamente diferenciadas. La primera con hechos acaecidos en el mundo que conocemos y la segunda, que merece una atención más especial, que transcurre en el nuevo mundo, donde los poderes especiales hacen de sus habitantes seres extraños a nuestros ojos.

Fiel también a la dinámica de nuestro tiempo, se han acabado los colores absolutos, sin medias tintas, donde todo es blanco o negro, o lo que es lo mismo, nadie es la representación absoluta del mal, ni nadie es su reverso de la moneda, la bondad infinita y eterna. Quizá sea eso, la difusa percepción de la dicotomía clásica, uno de los movimientos estratégicos que dan alas a esta tercera entrega y que permite, a pesar de llevar ya tres libros a cuestas, enfrentarse a su definitiva resolución en la cuarta entrega. Falta desvelar el origen del nuevo mundo y su integración o acoplamiento con el nuestro, aunque más que desvelar, quizá sea más interesante saber cómo, en ese futuro del cuarto libro, se plantea la interacción entre ambos mundos reales y por tanto con una aparente necesidad de relacionarse.

Estilísticamente, Vallejo continua de forma brillante (para ser exactos, habría que decir que empieza la serie, ya que de las cuatro novelas, esta fue la primera que escribió) añadiendo personajes, tramas y dando forma a un nuevo mundo en el mejor estilo de Vance. La fantasía que nos propone Susana Vallejo se escapa de esos caminos trillados que apenas llegan ya a sorprendernos y sí a aburrirnos, para plantearnos los grandes retos humanos bajo una nueva óptica. Si, los mismos desafíos de siempre, que son los que nos interesan y motivan, pero desplegando una panoplia de sinuosos efectos para iluminar los mismos dramas que nos sacuden desde tiempos inmemoriales. Poco más se puede añadir a lo ya dicho en las dos primeras reseñas (que pueden ser leídas aquí y aquí, si lo desea), la extrema sordidez en que se ha convertido el nuevo mundo es una carga de profundidad a la turbia naturaleza humana que todo lo contamina. La heroína de El principio del fin, debe luchar contra fuerzas muy superiores ya que ese nuevo mundo ha dejado de ser el lugar idílico que las dos primeras entregas nos ofrecían, aunque para ser honesto ya se intuía un cierto tufillo a humana ambición y egoísmo.

Susana Vallejo en La Ramallosa (Pontevedra)De las tres, esta novela es la más adulta y la que mayor carga de dramatismo apunta desde sus mismos inicios. Donde los planteamientos atacan los pilares de las relaciones humanas, sus egoísmos y sus ambiciones en su estado más puro. Si en la anterior comentaba que era fácil sumergirse en Toledo, aquí esa magia, con buen criterio por parte de la autora, la hace desaparecer, para que la ciudad de Barcelona no asuma una preponderancia que en esta ocasión no esta justificada.

La tercera de cuatro entregas de la serie, fue escrita en primer lugar (como ya comente antes), y se da el caso de que la segunda y tercera novela discurren de forma paralela en sus primeras páginas, salvando por supuesto las distancias del personaje, tiempo y psicología. ¿Debería haberse modificado? La repetición de la misma estructura narrativa perjudica, en ese punto concreto y de forma moderada, el interés en su lectura, aunque habría que aclarar que eso únicamente le ocurre al que ha seguido linealmente la serie. Un detalle importante que quiero mencionar es que estos primeros tres libros (y asumo que el cuarto también) pueden ser leídos perfectamente de forma independiente y ese es otro elemento a tener en cuenta como virtud. Salvado este leve escollo, la novela recupera toda la fuerza y acaba planteando todos los enigmas que nos corroen desde la primera página de la serie.

Al tiempo que escribo esta reseña he podido disfrutar de dos finales, uno de la serie de Sanderson (Nacidos de la bruma), un digno y retorcido final y dos, de la serie de Allan Ball "A dos metros bajo tierra" cuyos últimos minutos, concatenando rizos sobre rizos, es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. El principio del fin que empezó como una obra de fantasía apunta en la cuarta, situada en un futuro próximo, a un nuevo fantástico donde elementos que provienen de la fantasía se mezclan con la ciencia ficción y otros géneros. Las sensaciones para esta tetralogía es una autentica bocanada de aire fresco y nos ofrece muy buenas maneras. La respuesta (la cuarta entrega y última) ya esta en nuestras librerías desde hace ya algunas semanas. El desenlace se presume muy interesante.

 

© 2010 Ricard de la Casa para BEM on Line

Fotografía cortesía de Susana Vallejo ©

 

SOBRE LA AUTORA

Susana VallejoSusana Vallejo Chavarino nació el mayo de 1968 en Madrid. A los 26 años se traslada a vivir a Barcelona, ciudad en la que reside desde entonces. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas y su carrera profesional siempre se ha desarrollado en las áreas de márketing y ventas. Desde el año 2000 trabaja en una multinacional en el área de comunicación. Compatibiliza la vida laboral con la familiar y se dedica a lo que más le gusta, "escribir y contar histórias". Ha sido finalista de importantes premios como el Jaén o el premio EDEBE de Literatura Juvenil el 2007, y el Premio Minotauro 2008.

 

Porta Coeli III: El principio del fin, de Susana Vallejo. Edebé Ediciones. Barcelona, octubre de 2009. Diseño de cubierta: Francesc Sala. Ilustraciones de la propia autora. 284 págs. Tapa duras con sobrecubierta. ISBN: 978-84-236-9388-7

 

 

Puede leer una reseña de La orden de Sta. Ceclina si pincha aquí

Puede leer una reseña de Cosecha negra si pincha aquí

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Amos de títeres de Robert A. Heinlein - Ricard de la Casa - Publicado: may 12, 2010 en Puesto en .

AMOS DE TÍTERES, de Robert A. Heinlein
por Ricard de la Casa


Heinlein TíteresHace falta leer a Heinlein para entender toda una época de lo que fue la ciencia ficción en algunas décadas, una de las más fecundas hasta el momento. Más allá de esta afirmación, hace falta leer a este escritor norteamericano para entender la evolución de la ciencia ficción desde sus inicios modernos allá por los años 30 y 40 del siglo veinte, pasando por las sucesivas revoluciones estilísticas y de contenidos hasta llegar al presente. Reseñar, comentar una obra de Robert Anson Heinlein se convierte habitualmente en un ejercicio que traspasa las fronteras, limitadas, de esa novela para abarcar su estilo e influencia en otros escritores que le imitaron. Para entender un poco al autor, su popularidad, su "filosofía" política, pero sobre todo sus obsesiones, hace falta bucear en su formación y vicisitudes. Heinlein se graduó como ingeniero en la Academia Naval de Annapolis y fue destinado a uno de los dos primeros portaaeronaves de la armada estadounidense, el USS Lexington. Debido a sus problemas físicos se ve forzado a abandonar ese estilo de vida y dedicarse a algo que, en principio, no parecía entrar en sus planes, convertirse en escritor. Este detalle, su frustrada carrera militar, marcará profundamente todas sus novelas y relatos, en ellas aflora un feroz individualismo, también confianza en sí mismo, glorificando especialmente la responsabilidad y el honor, a la vez que se manifiesta profundamente contradictorio. Todo ello será aprovechado por unos y por otros para encumbrarle o denostarle, aplicándole todo tipo de calificativos.

Amos de títeres se puede considerar su primera novela para adultos. Hasta entonces, durante la década de los 40 del siglo pasado, Heinlein había estado puliendo su estilo, escribiendo relatos que había publicado en las revistas de la época y alguna novela juvenil. El fin de la segunda guerra mundial no sólo trajo la paz (un eufemismo como otro cualquiera) sino que significó el fin de la "Edad de Oro" de la ciencia ficción y el comienzo de una cierta dignificación del género, saliendo éste de estar publicado prácticamente en exclusiva en las revistas, que por cierto no eran ningún paradigma de prestigio, para empezar a publicar en editoriales en formato libro. También fue la época en que acabaron las restricciones (de papel) y nacieron nuevas revistas que marcarían un antes y un después, como por ejemplo Galaxy Science Fiction, en donde apareció originalmente esta novela por entregas.

Amos de títeres es también hija de su tiempo. Los escritores de la época (recordemos que estamos hablando de los escritores de los Estados Unidos) tienen una visión muy positiva de su "modelo de vida" qué, tras la victoria en todos los frentes de la II Guerra Mundial (Asia y Europa), se ha visto reforzada hasta extremos inimaginables. La Guerra fría, que acaba de comenzar, les marca una confrontación que se verá reflejada, de manera más o menos encubierta, en muchas novelas donde las "dictaduras", fascistas o directamente comunistas son finalmente vencidas, derrotadas o al menos desactivadas. Existe una atmósfera amenazante: La URSS inicia sus experimentos con la bomba atómica en 1949, Mao llega al poder ese mismo año y la guerra de Corea se inicia en 1950. El senador McCarty inicia su famosa y nauseabunda "Caza de Brujas" también ese año (y no sería desautorizado hasta 1956 dejando un reguero de gente profesionalmente destrozada cuando no directamente muerta). El universo en el que se mueve la humanidad en esos momentos, los ciudadanos de los EEUU y Heinlein en particular es complejo y muy amenazante. Así pues también la novela refleja esa paranoia, una violencia nada inconsciente.

Robert A. HeinleinEn Amos de Títeres, salen ya de forma muy definida unos personajes que de forma reiterada aparecerán una y otra vez en sus novelas. Un joven protagonista muy capaz, un adulto con experiencia y un personaje femenino que ejerza "su papel", la mayor parte de las veces no pasa de ser un simple elemento decorativo, con alguna excepción. También su estilo se manifiesta ya aquí en todo su esplendor. Heinlein no se va por las ramas, su planteamiento es directo, nada de artificios, ni descripciones tediosas, ni diálogos inútiles, cada palabra, cada frase, está al servicio de la acción de forma enérgica y eficaz. También contiene elementos freudianos que de forma inconsciente, o no tanto, afloran de una manera poco ortodoxa.

La novela transcurre en el futuro del autor, que situó en 2007, es decir nuestro pasado y eso nos permite asistir, cómodamente desde nuestra butaca, a una historia muy diferente de la que conocemos. En el futuro de Heinlein, nuestro pasado alternativo imaginado por el autor, aún existe la amenaza comunista, los satélites existen, pero no tienen el uso que les damos nosotros, hay coches voladores... Lo que no ha cambiado nada es que seguimos viviendo en un mundo peligroso y amenazante con una gran capacidad de destrucción. El gran mérito del autor norteamericano es que, aún viviendo un pasado diferente, la novela mantiene intacta toda su vigencia, su frescura y su capacidad de maravilla.

La historia nos cuenta como un agente secreto, Sam, con la ayuda del jefe de su agencia, "el viejo" y otra agente "su hermanita", se enfrentan a una solapada invasión de alienígenas gelatinosos de Titán que consiguen controlar el cuerpo humano cuando se fijan sobre la nuca y anulan su voluntad convirtiéndolos en simples títeres. Casi diría que lo de menos es la historia de Sam, el protagonista, ni de los odiosos alienígenas que quieren dominarnos. Lo mejor de Amos de Títeres es lo que nos cuenta de nosotros, sobre nosotros y la sociedad que retrata con apenas cuatro pinceladas, permitiendo que cada uno active su centro de creatividad y acabe por completar un cuadro entre fantástico y repugnante. Robert Anson Heinlein era maestro para colocarnos en situaciones extremas, de forma soberbia nos plantea situaciones —por favor volvamos al momento en que fue escrita, 1951—, que podrían chirriar en la sociedad del momento —conservadora, satisfecha de sí misma y victoriosa—, como el planteamiento de la necesidad de desnudez para descubrir a los humanos infectados. Amos de Títeres es, desde luego, la primera de una serie de grandes novelas donde el escritor pone patas arriba cualquier convención que tengamos, obras que le convertirán en el autor más galardonado de la historia de la ciencia ficción (novela). Robert A. Heinlein está eclosionando como autor, marcando estilo y pautando una de las épocas más ricas y fructíferas de la ciencia ficción. Está por llegar el resto de sus otras grandes obras como Estrella doble, Forastero en tierra extraña, Puerta al verano, La luna es una cruel amante, Tiempo para amar...

 

Portadas de novelas de Robert A. Heinlein en La Factoría de Ideas

 

En cuanto a la edición de La Factoría de Ideas, esta cuenta con una nueva traducción de David Luque Cantos que actualiza y mejora la novela, y una extraordinaria ilustración que hace que sea un libro atractivo y que apetece mucho tener en las manos. En definitiva Amos de Títeres es diversión en estado puro, un clásico que no pierde actualidad, que permite varias lecturas según le apetezca al lector y que debería ser leída no sólo por si misma sino para entender toda una época ¡lo cual no es poco! Si no ha leído nunca a este autor inyécteselo directamente en vena, deje eso sí, todos sus prejuicios a un lado, enfréntese a él con mentalidad abierta, al fin y al cabo es ciencia ficción. Si ya lo leyó, repita, Heinlein no se hace indigesto, al menos hasta la década de los setenta. Después de sesenta años escrita, sigue siendo imposible soltar el libro hasta que lo acabas. Este es un mérito que ya quisieran muchos escritores. ¡Qué lo disfrute!

© 2010 Ricard de la Casa para BEM on Line.

 

Contraportada

En puntos clave de la geografía de los Estados Unidos una fuerza invasora se está apoderando de las comunicaciones, el gobierno, la industria… y de los cuerpos de la gente. El país es incapaz de detenerla, los invasores se multiplican con mayor rapidez de la que pueden ser destruidos, controlando la mente de cualquier incauto que se cruce en su camino.

Es entonces cuando entra en acción Sam Cavanaugh, un eficaz oficial de inteligencia de la sección más desconocida del servicio secreto de los Estados Unidos. Cavanaugh es el único hombre capaz de detener la invasión, pero para hacerlo… ¡tendrá que dejarse invadir él mismo!

Sobre al autor

Robert Anson Heinlein nació en Missouri en 1907 y se graduó en matemáticas y física por la Universidad de California. Su primera novela, Rocket Ship Galileo, se publicó en 1947. Otras de sus obras son: Estrella doble (1956), Starship Troopers (Tropas del espacio, 1959), Forastero en tierra extraña (1961) y La luna es una cruel amante (1966), publicada en La Factoría de Ideas, todas ganadoras de premios Hugo.

Fue comentarista invitado en el primer alunizaje del Apolo 11. En 1975 recibió el galardón de Gran Maestro por toda su obra literaria en los premios Nébula. Su obra es una de las más vastas y galardonadas que se han escrito. Brillante y polémico, su trabajo no deja nunca indiferente al lector y es una referencia clave para entender la evolución del género. Heinlein falleció en 1988.


La Factoría de IdeasTitulo original: Amos de títeres (The Puppet Masters, 1951)
Autor: Robert Anson Heinlein
Premios: 4 Hugo y 3 Locus
Traducción: David Luque Cantos
Ilustración de cubierta: Dominic Harman
Fecha de publicación: Febrero de 2010
Formato: 23 x 15 cm
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 320
PVP: 20,95 €.
ISBN: 9788498005424

Colección: S
OLARIS FICCION Nº: 133
Edita: La Factoría de Ideas
Género: Ciencia ficción

 

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